Cadena de custodia de la evidencia digital: qué es y por qué importa
Resumen
La evidencia digital se copia, se altera y se borra con mucha facilidad. Por eso no alcanza con tener el archivo: hay que poder demostrar quién lo obtuvo, cuándo, cómo y que no se modificó. La cadena de custodia es el registro que lo respalda.
Qué se documenta
Una cadena de custodia ordenada deja constancia de:
- Qué dispositivo o dato se recibió, con su descripción y estado (marca, modelo, número de serie, si estaba encendido o apagado).
- Quién lo entregó, quién lo recibió y en qué fecha y hora.
- Dónde y cómo se almacenó entre una intervención y otra.
- Qué procedimientos se aplicaron y con qué herramientas.
El rol del hash
Al crear una copia forense se calcula un valor hash (por ejemplo, SHA-256) del original y de la copia. Si ambos coinciden, la copia es idéntica bit a bit. Cualquier cambio posterior, aunque sea de un solo byte, produce un hash distinto.
sha256sum imagen_disco.dd
El valor obtenido se anota en el acta y en el informe, para que otro perito pueda repetir la verificación.
Recomendaciones prácticas
- No encender, navegar ni “revisar” un dispositivo que puede ser evidencia: cada uso lo modifica.
- No reenviar ni reenviarse archivos por mensajería como si fueran la evidencia original.
- Consultar a un perito antes de intervenir, no después.
Referencias
- ISO/IEC 27037: directrices para la identificación, recolección, adquisición y preservación de evidencia digital.