<?xml version="1.0" encoding="utf-8" standalone="yes"?><rss version="2.0" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"><channel><title>Notas on Mareco Forense</title><link>https://marecoforense.com.py/notas/</link><description>Recent content in Notas on Mareco Forense</description><generator>Hugo</generator><language>es</language><lastBuildDate>Thu, 15 Oct 2026 00:00:00 +0000</lastBuildDate><atom:link href="https://marecoforense.com.py/notas/index.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><item><title>Cómo preservar chats de WhatsApp como prueba</title><link>https://marecoforense.com.py/notas/como-preservar-chats-de-whatsapp-como-prueba/</link><pubDate>Thu, 15 Oct 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://marecoforense.com.py/notas/como-preservar-chats-de-whatsapp-como-prueba/</guid><description>&lt;p>Una conversación de WhatsApp puede ser una prueba decisiva en un conflicto laboral, comercial, familiar o penal. También puede perder todo su valor por errores simples cometidos en los primeros días: borrar mensajes, cambiar de teléfono o conservar solo capturas de pantalla.&lt;/p>
&lt;p>Esta guía resume qué conviene hacer, y qué evitar, para que el material pueda ser verificado técnicamente después.&lt;/p>
&lt;h2 id="1-no-borrar-nada-y-no-tocar-el-teléfono-más-de-lo-necesario">1. No borrar nada y no tocar el teléfono más de lo necesario&lt;/h2>
&lt;p>Lo primero es conservar el dispositivo donde ocurrió la conversación, sin restablecerlo, sin desinstalar WhatsApp y sin &amp;ldquo;limpiar&amp;rdquo; el chat. Cada cambio posterior puede alterar datos que luego serían útiles para verificar el origen de los mensajes.&lt;/p></description></item><item><title>Cadena de custodia de la evidencia digital: qué es y por qué importa</title><link>https://marecoforense.com.py/notas/cadena-de-custodia-evidencia-digital/</link><pubDate>Wed, 14 Oct 2026 00:00:00 +0000</pubDate><guid>https://marecoforense.com.py/notas/cadena-de-custodia-evidencia-digital/</guid><description>&lt;h2 id="resumen">Resumen&lt;/h2>
&lt;p>La evidencia digital se copia, se altera y se borra con mucha facilidad. Por eso no alcanza con tener el archivo: hay que poder demostrar quién lo obtuvo, cuándo, cómo y que no se modificó. La cadena de custodia es el registro que lo respalda.&lt;/p>
&lt;h2 id="qué-se-documenta">Qué se documenta&lt;/h2>
&lt;p>Una cadena de custodia ordenada deja constancia de:&lt;/p>
&lt;ol>
&lt;li>Qué dispositivo o dato se recibió, con su descripción y estado (marca, modelo, número de serie, si estaba encendido o apagado).&lt;/li>
&lt;li>Quién lo entregó, quién lo recibió y en qué fecha y hora.&lt;/li>
&lt;li>Dónde y cómo se almacenó entre una intervención y otra.&lt;/li>
&lt;li>Qué procedimientos se aplicaron y con qué herramientas.&lt;/li>
&lt;/ol>
&lt;h2 id="el-rol-del-hash">El rol del hash&lt;/h2>
&lt;p>Al crear una copia forense se calcula un valor hash (por ejemplo, SHA-256) del original y de la copia. Si ambos coinciden, la copia es idéntica bit a bit. Cualquier cambio posterior, aunque sea de un solo byte, produce un hash distinto.&lt;/p></description></item></channel></rss>